Un nuevo estudio realizado por la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) ha revelado la primera inscripción asiria descubierta en Jerusalén, que data del período del Primer Templo. La inscripción fue desenterrada en una excavación cerca del Muro Occidental y proporciona una rara evidencia de contacto directo entre el Reino de Judá y el Imperio Asirio.
Según la IAA, la inscripción - tallada en escritura cuneiforme en un fragmento de piedra - data del siglo VIII a.C., durante la época de dominio del Imperio Asirio en el Levante. Esta es la única inscripción asiria encontrada nunca en o alrededor de Jerusalén de ese período.
Los investigadores señalan que el hallazgo indica posibles lazos políticos o económicos entre Jerusalén y Asiria durante el período del Primer Templo - una relación que, hasta ahora, tenía escasa evidencia arqueológica en la ciudad.
El texto parcialmente conservado parece contener parte de un nombre, que los académicos de la IAA sugieren que podría haber pertenecido a un oficial asirio o un cautivo asociado con la ciudad. El fragmento fue descubierto en contexto estratificado y autenticado mediante datación por radiocarbono y análisis epigráfico.
Según el comunicado de la IAA, "La inscripción proporciona un testimonio raro de comunicación entre la corte del rey asirio y el reino de Judá".