Un equipo internacional de científicos anunció el descubrimiento de un ecosistema intacto que data de hace 34 millones de años, enterrado bajo una capa de hielo de dos kilómetros de espesor en la Antártida. El hallazgo revela un paisaje prehistórico que ha permanecido intacto durante millones de años.

La investigación y el trabajo de campo para el descubrimiento comenzaron varios años antes, en 2017. Durante ese tiempo, el equipo estaba perforando el lecho marino de la Antártida Occidental para extraer sedimentos de debajo de la capa de hielo. Cuando los investigadores analizaron las muestras de sedimentos, encontraron un ecosistema antiguo preservado bajo el hielo.

Los sedimentos contenían organismos microscópicos, ofreciendo una ventana para estudiar el ecosistema de la Tierra en un momento anterior al evento de extinción masiva al final del período Eoceno. Cuando se analizaron a través de microscopios y tecnologías, estos fragmentos proporcionaron pistas sobre un entorno completamente diferente al actual, caracterizado por mares más cálidos y una mayor biodiversidad.

"Este hallazgo es como abrir una cápsula del tiempo", dijo el profesor Stewart Jamieson, un geólogo de la Universidad de Durham en Inglaterra y coautor del estudio, según The Economic Times. "Es difícil decir exactamente cómo se veía este paisaje antiguo, pero dependiendo de lo lejos que retrocedamos en el tiempo, el clima podría haberse parecido al de la Patagonia moderna, o incluso algo tropical".

Jamieson y sus colegas descubrieron un vasto paisaje antiguo debajo de la capa de hielo de la Antártida, formado por ríos que fluían, valles profundos y crestas ondulantes. El paisaje se mantuvo intacto durante 34 millones de años, efectivamente congelado en el tiempo debido a la formación de la capa de hielo.

Los investigadores identificaron valles, crestas y canales que no corresponden con la dinámica actual del flujo glaciar, lo que es típico de la erosión fluvial. Los procesos erosivos en la región se detuvieron cuando se formó el escudo de hielo, congelando efectivamente el paisaje en el tiempo, un fenómeno inusual ya que las capas de hielo suelen destruir paisajes tan antiguos.

"La historia geológica de la Antártida registra fluctuaciones significativas", explicó Jamieson. "Pero estos cambios abruptos dieron poco tiempo al hielo para alterar significativamente el paisaje debajo".

Los avances tecnológicos fueron clave para el descubrimiento. La misión RADARSAT canadiense permitió a los científicos analizar pequeñas variaciones en la pendiente del hielo superficial, revelando irregularidades en el terreno subyacente. Estudios de radar de penetración profunda confirmaron la existencia de una topografía subglacial erosionada por antiguos canales fluviales, lo que indica que el paisaje es aún más antiguo, posiblemente formado antes de la primera glaciación a gran escala hace unos 34 millones de años.

El equipo cree que vincular la antigüedad del hielo antártico con los patrones de fusión actuales puede mejorar los modelos predictivos del aumento del nivel del mar. La capa de hielo de la Antártida Oriental, aunque estable en apariencia, podría mostrar una respuesta acelerada al calentamiento global, especialmente en áreas marinas bajas como las cuencas subglaciales de Aurora y Wilkes.

La investigación destaca la importancia de comprender la estructura y evolución del paisaje oculto para predecir con mayor precisión el impacto de la fusión. Refuerza la necesidad de continuar monitoreando las regiones subglaciales de la Antártida para anticipar su papel en los escenarios climáticos futuros.

"Este tipo de hallazgo nos ayuda a entender cómo se entrelazan el clima y la geografía, y qué podemos esperar en un mundo con temperaturas en aumento", dijo Jamieson.

La preparación de este artículo se basó en un sistema de análisis de noticias.